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Europa murió
en Auschwitz
Publicado el 21.11.2004 12:08
Por Sebastián Vivar Rodríguez
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Caminaba por la Rambla del Raval (Barcelona) y lo
vi claro:
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"La verdad no se casa con nadie" (refrán español)
Nosotros asesinamos a 6 millones de judíos, para acabar importando 20
millones de musulmanes por lo común integristas.
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¿Qué no es posible generalizar? Bien, en
vista de como nos han ido las cosas yo creo que sí se puede generalizar.
¿Qué si hay excepciones? De acuerdo… pero son excepciones.
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Para el resto, es decir, en general debe
decirse que en Auschwitz quemamos la cultura, la inteligencia y la
capacidad de crear riqueza ; quemamos al pueblo del mundo, el que se
autoproclama el elegido de Dios. Porque es el pueblo que ha
proporcionado a la Humanidad las mayores mentes, capaces de cambiar el
rumbo de la historia, (Cristo , Marx , Einstein , Freud), y grandes
momentos de progreso y bienestar.
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- Y es preciso decir también que el
resultado de relajar fronteras y del relativismo cultural y de valores
bajo el absurdo pretexto de la tolerancia han sido estos 20 millones de
musulmanes, a menudo analfabetos y fanáticos que Europa ha dejado
entrar y que en el mejor de los supuestos están, como decía, en esta
Rambla del Raval, expresión máxima del tercer mundo y del gueto, y que
en el peor de los casos preparan atentados como el de Manhattan o el de
Madrid , en los pisos de protección oficial que les proporcionamos día a
día.
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Hemos cambiado a la cultura, por el fanatismo la capacidad de crear
riqueza, por la voluntad de destruirla . A la inteligencia, por la
superstición.
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- Hemos cambiado el instinto de superación
de los judíos,- que ni en las peores condiciones imaginables no se han
cansado -nunca- de querer un mundo mejor en paz, por la pulsión suicida
de Leganés. Los diamantes como riqueza portátil para la próxima vez que
deban huir, por las piedras palestinas contra cualquier intento de paz.
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- Hemos cambiado el orgullo de
sobrevivir, por la obsesión fanática por morir , y de paso matarnos a
nosotros y a nuestros hijos. ¡Que error que hemos cometido!
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- Sebastián Vivar Rodríguez
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